Convierte un disco SSD o HDD de 2,5 pulgadas en una unidad de 3,5 pulgadas, con soporte auto‑cierre y conectividad SATA III. Ideal para ampliar la capacidad de almacenamiento sin cambiar la carcasa.
Conecta tu SSD M.2 NVMe o SATA al puerto USB‑C 3.2 Gen 2 y obtén hasta 10 Gbps sin necesidad de herramientas; la carcasa compacta protege el disco mientras permite transferencia rápida y fiable.
Carcasa portátil gris para SSD M.2 NVMe o SATA, con doble protocolo y conexión USB‑C 3.2 Gen 2 a 10 Gbps. Compatibilidad Windows, macOS y Linux; diseño compacto y resistente al polvo.
Transforma dos SSD M.2 NGFF en discos SATA de 2,5″ con rendimiento hasta 6 Gb/s y soporte TRIM; incluye control RAID 0/1/JBOD para optimizar espacio y velocidad en tu sistema.