Transforma cualquier disco duro SATA o SSD de 2,5 pulgadas en una unidad de 3,5 pulgadas con este convertidor metálico robusto y ligero. Su diseño compacto permite montarlo fácilmente dentro de la carcasa del ordenador, ofreciendo compatibilidad total con interfaces SATA III y garantizando un flujo de datos estable y sin interferencias. Ideal para ampliar el almacenamiento interno sin cambiar la fuente de alimentación ni los cables.