El cabecero en lino natural, tapizado y con ribete que llega al suelo aporta elegancia sin esfuerzo a cualquier dormitorio moderno. Su grosor de ocho centímetros ofrece firmeza y un toque de lujo discreto, mientras el acabado blanco complementa cualquier paleta de colores. Con dimensiones de 145 cm de ancho, se adapta perfectamente a camas de 135/140 cm, creando una pieza central que combina confort y estilo.